No os podéis imaginar lo agradable que era ir nadando hasta la barra del bar, sentarte en uno de los taburetes de dentro del agua y tomarte una piña colada, un mojito, una caipirinha...
Pero no todo iba a ser playa, piscina y "beboncio"... el día lo empezábamos así:
Y falta toda la parte americana, con sus tortitas, sus huevos revueltos, alubias, salchichas... También falta la zona de zumos: papaya y papaya con leche, guayaba, piña, piña y platano, melón, sandía, multifrutas, etc. Tampoco hice fotos de los yogures, los cereales, los panes, el queso frito, el platano de mil maneras, los creps y los gofres... ya veis que nos íbamos con hambre!!! jajaja.
Aunque esta foto ha quedado un poco pequeña espero que la veais porque esta era la vista que teníamos desde el restaurante al que fuimos a comer en esta excursión y era una pasada. Pese a que nos dijeron que en la Republica Dominicana no hay selva, que casi todo son plantaciones, creo que este debe ser uno de los pocos rinconcitos que les quedan...
Y por fin, llegamos a la isla:
Esta isla esta en el mar Caribe, no como Punta Cana que todavía es el Atlántico. La arena estaba llena de conchitas, restos de coral y caracolas. Nos advirtieron que está prohibido sacar del país las caracolas, pero yo no me pude resistir y cogí restos de coral y alguna conhita pequeña... habían dicho caracolas! (que conste que nadie nos dijo nada en el aeropuerto, así que eso si dejan sacarlo). También nos dijeron que no corriéramos por la arena, que más de uno se había hecho cortes con todo lo que había por la arena.
Mejillones y embutido en una mesa decorada con algo parecido a calabazas talladas con forma de cisne, cerdito, delfín y mil y un animales más.
En fin, que ya veis que hemos estado fatal, hemos venido delgadíiiisimos y blanquíiiiiisimos, jajaja... nooooo, que hemos venido morenitos y muy, muy contentos. Aunque es un país en el que se ve bastante pobreza, ellos son felices así y no entienden nuestra forma de vida. Su teoría es tener hijos, que de una forma u otra ya se criarán, da igual que sea a base de cocos de las palmeras de la playa. Lo que no entienden es porque nosotros sacrificamos el tener hijos por hacer vacaciones, tener internet, coche... Eso si, el día que nos íbamos fuí a tirar unas chancletas a la basura cuando estaba la chica del hotel recogiéndola y me dijo que no las tirara, que se las llevaba ella, así que como llevaba dos se las dejé y se quedó contentísima. Son estilos de vida diferentes. Ellos dicen que hay que disfrutar minuto a minuto y no estresarse, y nosotros es casi todo lo contrario.
Creo que se ve bastante bien: La figurita blanca intentaron vendérnosla como madera petrificada, pero rápidamente le dije a Alberto - Y una leche!, eso es piedra!- Pero como la conseguí a buen precio y nos gustaba... Las de delante son dioses de los antiguos Taínos, los que habitaban antes esas tierras, igual que la negra de encima. El resto: ron, Mamajuana, ya os explicaré como se hace, cacao y canela, con los que seguro os ofreceré más de un postre con sabor dominicano...